La ‘joya’ tuvo que abandonar el terreno a los 23 minutos en el partido de este domingo contra la Fiorentina por una lesión muscular. El argentino es el jugador diferencial de la Roma en tres cuartos, que unido a la capacidad goleadora de Lukaku habían conseguido trasladar al equipo de Mourinho a los puestos más altos. Ahora los romanos tendrán que volver a vivir sin el argentino, que es insustituible.
