Las mediáticas llegadas de Cristiano Ronaldo (Al-Nassr) primero y Neymar (Al-Hilal) y Benzema (Al-Ittihad) después, entre otras muchas figuras del fútbol europeo, no ha acabado de reportar el éxito esperado al fútbol saudí, que cree muy insuficientes los entre mil y mil doscientos espectadores que se dan cita de media en los estadios cada vez que hay partido y tampoco está feliz con las audiencias televisivas.
