Insólito pero cierto. El fútbol femenino inglés ha vivido un episodio realmente surrealista que ha copado los titulares de los medios del país y que ha sorprendido a todo el mundo. Ocurrió en un partido de la Women Super League (WSL), la Primera División inglesa, entre el Chelsea y el Arsenal, un partido disputado en Stamford Bridge que congregó a 32.970 aficionados.
