Contagiado de la confusión extramuros, Araujo también tiró piedras contra su autobús. Fatalidad blaugrana. Lo del Atlético, en cambio, un despropósito. Guarda más balones en la red que en el almacén. Asumida la frustración de unos y el desastre de otros, quedaba la representación española en Champions en manos del salvador de la patria futbolística, que en el Etihad y frente al Manchester City, vigente campeón, iba a necesitar un “Iron Dome” para continuar la aventura “road to London”… Y un Lunin.
