El beneficio por acción (BPA) de la multinacional se ha situado en 0,56 dólares por acción en comparación con los 0,59 dólares por título de 2023, mientras que el beneficio ajustado ha alcanzado los 84 centavos, prácticamente en línea con los 81 centavos por acción estimados por el mercado.
En el caso de las ventas, la cifra ha sido de 12.363 millones de dólares, un 3% superior a los 11.972 millones de dólares entre marzo y junio del año previo.
Por otro lado, los ingresos orgánicos, que excluyen las adquisiciones, las desinversiones y las divisas, han aumentado un 15% en el trimestre, mientras que el volumen de cajas unidad de Coca-Cola ha sumado un 2%, ayudado por sus mercados internacionales. La métrica elimina el impacto de los precios y la moneda extranjera para reflejar la demanda.
Por geografías, en América del Norte el volumen ha bajado un 1% en el segundo trimestre, en Asia-Pacífico ha crecido un 3%, en Latinoamérica ha hecho lo propio un 5% y en Europa, Oriente Medio y África se ha mantenido estable.
Para el conjunto de 2024, Coca-Cola espera ahora un crecimiento orgánico de los ingresos del 9% al 10%, frente a su previsión anterior del 8% al 9%. La compañía también ha mejorado su perspectiva de crecimiento de las ganancias comparables a un rango del 5% al 6% desde un rango anterior del 4% al 5%.
“Nos sentimos alentados por nuestros resultados del segundo trimestre, que generaron un sólido crecimiento en ingresos operativos en un panorama en constante cambio”, ha afirmado James Quincey, presidente y consejero delegado de The Coca-Cola Company.
“Junto con nuestros socios embotelladores, continuamos ejecutando nuestra estrategia altamente efectiva para todo clima y confiamos en nuestra capacidad para cumplir con nuestra guía elevada para 2024 y nuestros objetivos a más largo plazo”, ha concluido.
