Neymar lleva tiempo sin ser el que explotó en el Santos y, años más tarde, deslumbró en el FC Barcelona. El extremo brasileño, lastrado por graves lesiones en los últimos tiempos, es una sombra de lo que era cuando el PSG hizo de él el fichaje más caro de la historia del fútbol cuando le ató por más de 200 millones de euros procedente del Camp Nou.
