El whisky no llegó a Japón hasta 1854 de mano de los estadounidenses con la firma del Tratado de Kanagawa Quisieron destilar su propio whisky y para ello enviaron a Masataka Taketsuru a Escocia para conocer cómo se elaboraba A principios de siglo comenzó su éxito internacional, sobre todo tras la cinta ‘Lost in Translation’
