Si hubo un partido marcado por la polémica arbitral de entre los cuatro que se disputaron este miércoles correspondientes a la ida del playoff que da acceso a los octavos de final de la Champions League fue el que coprotagonizaron el Brujas y la Atalanta. Venció el conjunto belga por 2-1, pero gracias a un controvertido penalti a favor en el tramo final del duelo que propició enérgicas protestas del conjunto visitante. Tal fue el descontento en el seno del cuadro italiano que Gian Piero Gasperini, su entrenador, se marchó a los vestuarios sin esperar el pitido final.
