Un jugador rescinde el contrato con su club frustrado por las decisiones arbitrales. ¿Se lo imaginan? Pues es cierto. Ha pasado en el fútbol australiano y el jugador en cuestión es el francés Valère Germain, que tiene 34 años y hasta ahora había llevado a cabo su carrera en su país. Empezó en el Mónaco y posteriormente jugó en Niza, Marsella y Montpellier.
