Luis Enrique Martínez siempre quiere más. Inconformista por naturaleza, el técnico asturiano tuvo un discurso muy ambicioso solo coronarse campeón de Francia con el París Saint-Germain. Los suyos, todavía vivos en Champions League (se enfrentarán en cuartos de final al Aston Villa) y Copa (finalistas junto con el Reims), se impusieron por la mínima al Angers (0-1) y alzaron el decimotercer título liguero de su historia.
