La decepción de Jannik Sinner tras caer en la final de Roland Garros ante Carlos Alcaraz fue enorme. El italiano se impuso en los dos primeros sets e incluso en el tercero dispuso de tres bolas de campeonato para coronarse como campeón. En cambio, el murciano levantó esa situación y resucitó, conquistando su quinto Grand Slam.
Darren Cahill es el entrenador del italiano y ha revelado los momentos más íntimos que sufre un deportista de élite: “La decepción fue enorme, el silencio absoluto. Jannik estuvo sentado veinte minutos sin decir una palabra y nosotros, uno a uno, le dimos un abrazo”.
“No había nada que decir. Después de todo lo que había dado en la pista, era justo dejarlo solo con sus pensamientos. Se le escaparon algunas lágrimas, y no sólo a él. Fue duro para todos”, ha revelado el técnico australiano en el podcast ‘Serve with Andy Roddick’.
El también extenista ha alabado la capacidad de reseteo mental que adoptó Sinner frente a la decepción de que se le escapara su cuarto Grand Slam: “Jannik ya ha vuelto a empezar. Al día siguiente, ya había cambiado de actitud. Obviamente no lo ha olvidado, ni lo hará: ha pasado página”.
“Tiene una gran capacidad para darle a cada cosa el peso que le corresponde y conoce el valor de un partido en comparación con la vida real. Hay cosas mucho más importantes que suceden, y que sucederán, que ganar o perder un partido de tenis”, ha concluido Cahill.
