Kyle Walker dejó atrás una exitosa etapa de ocho años en el Manchester City para irse en enero cedido al AC Milan antes de recalar, finalmente, en verano, en el Burnley. Había opciones. Muchas opciones antes de llegar al modesto club de la Premier League. Pero entonces sonó su teléfono. “Mi agente me acaba de decir que el Burnley estaba interesado y me dijo: ‘¿Soy un poco tonto al preguntarte si quieres ir allí?’. Y le dije: ‘No, no, me encantaría hablar con Scott Parker'”, explica Walker en alusión al entrenador, en una entrevista en ‘The Telegraph’.
