Cesc Fábregas inició su andadura como entrenador hace tan solo dos años de la mano del Como, equipo del que además es propietario. Sin embargo, en este corto período ha logrado demostrar que, si bueno era como jugador, igual de bueno es en los banquillos. Y esto, como no podía ser de otra manera, ha hecho que le lluevan ofertas.
