Luis Enrique no contaba con ellos y, en el verano de 2023, nadie pudo evitar la marcha de dos pesos pesados del PSG que, sin embargo, no gozaban ya de la confianza del entrenador asturiano. Neymar y Verratti, resignados, cogieron las maletas y se embarcaron en aventuras muy lejanas. Al extremo brasileño le llevaron a Al-Hilay seis temporadas después y, al centrocampista italiano, once años después al Al-Arabi.
