Dice Dominic Thiem, campeón del US Open en el año 2020, que el tenis es un deporte para ricos. Que los chicos jóvenes sólo pueden llegar a lo más alto si tienen detrás un apoyo económico muy importante. Un apoyo que puede rondar los 100.000 euros anuales y que en muchos casos llega por parte de inversores.
Así lo explica en declaraciones a ‘Jot Down Sport’: “Aunque ayudemos a los padres y busquemos patrocinadores, sigue siendo carísimo. Con 15 o 16 años empiezas a jugar los Grand Slams júnior y viajas entre 30 y 35 semanas al año, casi como un profesional, y todo sin premios en metálico, así que solo gastas”.
Asegura que sin un apoyo económico es muy difícil estar en el circuito: “Necesitas apoyo económico, sí o sí. En nuestra academia intentamos ayudar a las familias con menos recursos para que, si un niño o niña tiene talento, pueda entrenar igualmente y perseguir el sueño”.
Un deporte “para ricos”: “El tenis es un deporte para ricos porque la formación es muy cara. Desde los 13 hasta los 18 años, o hasta el punto en el que el chico o la chica empieza a ganar dinero, hay que pagar casi un millón en total, que es una cantidad increíble que prácticamente nadie puede permitirse”.
Explica cómo los inversores externos trabajan con los jóvenes tenistas: “Alguien invierte 50.000 o 100.000 euros al año en ti y, a cambio, recibe un porcentaje de tus ingresos futuros, normalmente limitado a un máximo. Yo mismo lo hice cuando tenía 15 o 16 años: recibía 80.000 al año y lo devolví a partir de los 21, cuando empecé a ganar mucho más”.
Thiem, ganador de un Grand Slam, cree que para los jóvenes es fundamental tener un apoyo económico detrás. Él lo tuvo cuando era un chaval… y gracias a eso pudo llegar.
