El nuevo Masters de París ha dicho adiós al barrio de Bercy para instalarse en La Défense Arena, que tiene capacidad para 23.000 aficionados. Y a Carlos Alcaraz no le ha gustado nada el cambio de pista.
En su debut contra Cameron Norrie, Carlitos se quejó de lo lenta que estaba en la pista. Fue justo después de perder el segundo set y ante Juan Carlos Ferrero, su entrenador.
“¡Esto es más lento que Montecarlo! Es más lento que la tierra”, protestaba el número 1 del mundo. “No siento nada la pelota, cero. No puedo jugar aquí, no puedo, imposible”, insistía.
No entendía el motivo por el que no podía encontrar su mejor tenis: “No sé qué está pasando…”.
