La visita del colista Wolverhampton al Arsenal, líder de la Premier League y de la Champions League, hacía presagiar una noche con goleada. Pero el equipo de Mikel Arteta solo pudo ganar por 2-1 con autogoles de Sam Johstone y Yerson Mosquera, éste en el añadido, y se fue a dormir con cinco puntos de ventaja sobre el Manchester City, al que hoy espera el exigente Crystal Palace.
