Es difícil que un empate no deje satisfecho a ninguno de los dos equipos, y esto es precisamente lo que sucedió en el Manchester United-Bournemouth (4-4). Ni en una de las mejores actuaciones de los ‘red devils’ esta temporada, sobre todo en la primera mitad, fueron capaces lo de Ruben Amorim de llevarse los tres puntos. Se adelantaron en hasta tres ocasiones, pero los del entrenador español Andoni Iraola siempre reaccionaron a los golpes encajados y hasta pudieron llevarse la victoria de Old Trafford en el 96′ de no ser por un pie salvador de Senne Lammens.
