Lewis Hamilton encara la temporada de 2026 habiendo sufrido el peor año de su carrera en la Fórmula 1. El siete veces campeón del mundo aterrizó en Ferrari en enero del curso pasado y lo que él mismo catalogó de “sueño“, se ha terminado convirtiendo en pesadilla. Lewis no ha podido sentirse cómodo con el Ferrari en casi ningún momento de la temporada y las sensaciones han sido terribles.
Por eso, quiere redimirse en 2026, donde existe la posibilidad de dar un gran paso adelante en lo que al rendimiento del monoplaza se refiere. Esto es debido al cambio de reglamento, algo a lo que también se acogen pilotos como Fernando Alonso para volver a ser competitivo.
Sin embargo, Hamilton no tiene tan claro que vaya a existir una mejora considerable. El británico prefiere ser prudente y, es más, llega a confesar que el reglamento podría no tener una gran acogida al principio.
“Tenemos que evaluar dónde estábamos, qué funcionó y dónde podemos mejorar. Sé dónde están esos puntos, ahora se trata de analizarlos bien junto al equipo. Sinceramente, no estoy seguro de que a la gente le vaya a gustar de inmediato. No quiero ser negativo. Y quizá me sorprenda y resulte increíble”, reconoce Hamilton.
“Tal vez adelantar sea más fácil y más espectacular. Tenemos menos carga aerodinámica y más par. En lluvia puede volverse extremadamente complicado, mucho más difícil que ahora. Pero quizá tengamos más agarre del que esperamos”, concluye el británico en unas declaraciones que recoge ‘Motorsport’.
