Fue la gran figura de la final de la Copa del Rey. 28 puntos, 5 rebotes y 32 de valoración. La mejor actuación de un jugador de Baskonia en una final de Copa. Tremendo. Más allá de su puntuación, Luwawu-Cabarrot fue un auténtico dolor de muelas para el Real Madrid.
Cuatro tapones en el momento de más inspiración blanca fueron claves para que los de Scariolo no se acercaran a los vitorianos al marcador. Luwawu firmó un partidazo y dejó una imagen muy emotiva tras proclamarse campeón ante el Madrid.
El alero francés no pudo contener las lágrimas en un momento de emoción máxima. Su histórica final y haber sido una de las figuras de esta Copa provocaron también que fuera el protagonista de uno de lo episodios más conmovedores del torneo.
