Nada tiene que ver este inicio de temporada con lo que vimos hace un año. El dominio de McLaren ha durado un año, tiempo suficiente para que Lando Norris se haya consagrado como campeón del mundo. Sin embargo, este 2026 lo va a tener más complicado.
Todo parece indicar que es Mercedes la que ha dado con la tecla de este nuevo reglamento. Ni Ferrari, ni Red Bull, ni McLaren han podido toserle el doblete a los de Brackley. Pero eso no ha sido lo más reseñable de la jornada del sábado en Melbourne.
La sensación general entre los pilotos es la misma que la de los aficionados. Estos monoplazas no favorecen la competición y el piloto pasa a ser prácticamente automático. El propio campeón del mundo se ha mostrado reacio a la nueva normativa.
“Hemos pasado de tener los mejores coches y los más bonitos de pilotar, a probablemente los peores“, señaló Lando Norris en el corralito posterior a la clasificación del Gran Premio de Australia, en la que acabó 6º.
Está claro que no son los Fórmula 1 más rápidos, ni los más divertidos de pilotar, y quizás tampoco los más bonitos. Aunque todo parece indicar que la gestión de la energía puede hacer mucho daño al espectáculo.
