Por componentes, los servicios, los alimentos, el alcohol y el tabaco y los bienes industriales no energéticos contribuyeron positivamente a la tasa de inflación anual de la zona euro, mientras que la energía contribuyó negativamente.
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En detalle, los servicios continúan teniendo la tasa anual más alta en febrero. Su coste sube un 3,4%, frente al 3,2% en enero. Por detrás se sitúan los alimentos, alcohol y tabaco, que se encarecen un 2,5%, una décima menos que en el mes anterior. Además, los bienes industriales no energéticos suben un 0,7%, frente al 0,4% de enero.
Por su parte, el precio de la energía baja un 3,1%, en comparación con el abaratamiento del 4% registrado en el mes anterior.
Por países, las tasas anuales más bajas se dieron en Dinamarca (0,5%), Chipre (0,9 ) y la República Checa (1%), mientras que, por el contrario, las tasas anuales más altas tuvieron lugar en Rumanía (8,3%), Eslovaquia (4%) y Croacia (3,9%).
En cuanto a la tasa de inflación subyacente, es decir, aquella que excluye el impacto de la energía y los alimentos, alcohol y tabaco, se incrementa en febrero dos décimas, hasta el 2,4%, en línea con lo estimado.
Este jueves, el BCE celebra una nueva reunión. Todas las previsiones apuntan a que el organismo europeo mantendrá los tipos de interés sin cambios, en el 2%, ya que los analistas coindicen en señalar que la guerra en Oriente Medio descarta cualquier posibilidad de un recorte.
