Es la visión que ofrecen en ING, donde ven que la Fed “continúa proyectando recortes de 25 puntos básicos en los tipos tanto para 2026 como para 2027, en un intento por optimizar su política para hacer frente a los riesgos al alza de los precios de la energía, en un contexto de mercado laboral que se ha enfriado y enfrenta mayores dificultades”.
Este miércoles, el organismo estadounidense dejaba los tipos de interés sin cambios, en la horquilla comprendida entre el 3,50%-3,75%, en línea con lo anticipado por el mercado, y en la que supone su cuarta pausa consecutiva. Además, su presidente, Jerome Powell, insistió en que “las implicaciones de los acontecimientos en Oriente Medio para la economía estadounidense son inciertas”.
Una decisión que, como añaden los analistas, “no presenta grandes sorpresas”: “Parece que la Reserva Federal está adoptando una postura similar a la de 2021, cuando creía que la inflación sería transitoria durante una crisis de oferta y que no era necesario subir los tipos de interés” y “en un entorno donde la política monetaria todavía se percibe como ligeramente restrictiva, seguimos pronosticando dos recortes de tasas de 25 puntos básicos para 2026. Uno en septiembre y otro en diciembre”.
La directora de investigación de XTB, Kathleen Brooks, percibe esta reunión como “más restrictiva de lo esperado, e incluso más restrictiva que la anterior, que exacerbó la venta masiva de activos de riesgo”. Para Tiffany Wilding y Graeme Westwood, economistas de PIMCO, los responsables de la Fed se enfrentaban a un contexto macroeconómico “inusualmente complejo”.
“En general, la Fed dio señales de seguir mostrando paciencia en cuanto al momento de las futuras bajadas de tipos. La trayectoria media sigue apuntando a una eventual relajación, pero los directivos de la Fed parecen dispuestos a esperar a tener más claridad sobre la persistencia de las recientes crisis de los precios del petróleo”, señalan.
De cara al futuro, creen que los responsables de política monetaria “siguen esperando que los tipos de interés desciendan con el tiempo, pero la convicción sigue siendo baja en medio de la crisis energética” y que, en combinación con los crecientes riesgos a la baja para el mercado laboral, “este contexto respalda un ciclo de flexibilización gradual y cauteloso hacia la tasa neutral estimada por la Fed, ligeramente por encima del 3%”. En su caso continúan esperando que la Fed mantenga los tipos sin cambios durante la mayor parte de 2026.
Como explican David Kohl, economista jefe, y Afonso Borges, investigador de Renta Fija de Julius Baer, “ante los riesgos que afectan a ambos lados de su doble mandato, el banco central adopta por ahora una postura de esperar y ver, pero la mediana sigue apuntando a un recorte para finales de año“.
“En la rueda de prensa, Powell condicionó una mayor flexibilización monetaria al progreso en el control de la inflación. Ante las menores proyecciones de crecimiento e inflación para 2026, mantenemos nuestra opinión de que la Fed tendrá margen para dos recortes de tipos de interés de 25 puntos básicos“, afirman.
ACTUALIZACIÓN DE PREVISIONES
Por su parte, Ipek Ozkardeskaya, analista senior en Swissquote, destaca que el organismo “mantuvo la calma”. “Las expectativas de inflación se revisaron al alza, pero Powell afirmó que es demasiado pronto para evaluar el impacto del alza de los precios del petróleo y que nadie sabe cuál será dicho impacto. Señaló que, si se trata de una crisis energética típica, tienen la opción de ignorarla, pero insistió en que los aranceles representan un riesgo potencial para la inflación”.
En esta reunión, el banco central estadounidense también ha presentado una actualización de su cuadro macroeconómico. Prevé que la inflación PCE se eleve hasta el 2,7% este año, frente a la estimación anterior del 2,4%. Respecto a la tasa subyacente, espera que se ubique en el 2,7%, en comparación con el 2,5% esperado en diciembre. En el caso del Producto Interior Bruto (PIB), avanza un crecimiento del 2,4%, una décima por encima de la proyección previa.
En este sentido, desde ING indican que Powell también hizo hincapié en las dificultades para realizar proyecciones en la actual situación, pero considera que la actividad económica se mantiene “sólida”. Por ahora, sin embargo, las previsiones actualizadas muestran que se ha mantenido el recorte de tipos de interés previsto para 2026, tal como se anunció en la actualización de diciembre, y se prevé un recorte adicional de 25 puntos básicos en 2027.
“Según sus previsiones actualizadas, parece que los responsables del banco central esperan que el aumento de los precios del petróleo afecte principalmente a la inflación general, aunque también influya ligeramente en la inflación subyacente, si bien solo a partir de 2026″, dice el economista jefe de DWS para EEUU, Christian Scherrmann, que añade que “se espera que el crecimiento sea ligeramente más sólido en 2026, lo cual es notable dado el impacto potencial del aumento de los precios del petróleo y las revisiones a la baja del impulso económico en 2025”.
“En general, el principio rector de la política monetaria sigue siendo la evolución de las expectativas de inflación y los factores que podrían alterar su trayectoria. En estos momentos, los responsables de los bancos centrales parecen bastante seguros al respecto. La combinación de una inflación persistente impulsada por los aranceles y los efectos inminentes del aumento de los precios de la energía hace que esta sea una postura audaz, que tal vez recuerde episodios pasados de complacencia. Como ha demostrado la historia, la credibilidad del banco central es un elemento crucial para anclar las expectativas de inflación. Esto podría explicar la sorprendente declaración de Powell, llena de confianza, en la que afirma que tiene la intención de permanecer en el cargo durante algún tiempo”. Por ahora, mantienen su opinión de que la Fed acabará recortando los tipos aún más hacia niveles neutrales, aunque es probable que los mercados tengan que esperar algún tiempo para que esto suceda.
Para PIMCO, las proyecciones actualizadas ofrecen más información sobre cómo los responsables están sopesando los riesgos actuales. “Se espera que el aumento de los precios de la energía eleve la inflación general a corto plazo y pueda empujar ligeramente al alza la inflación subyacente, pero las proyecciones apuntan a que los efectos sobre el crecimiento del PIB o las condiciones del mercado laboral serán limitados”, comentan.
Finalmente, desde eToro, Bret Kenwell, analista de Mercados en EEUU, expone que “el aumento en las expectativas de inflación, junto con una perspectiva estable sobre el crecimiento del PIB y el desempleo, sugiere que el Comité siente poca presión para recortar los tipos en este momento”.
