El precio acordado representa una prima del 31% sobre la media ponderada de los últimos 60 días y del 42% sobre la de 90 días, en una operación que busca reforzar la presencia de Merck en hematología y ampliar su cartera en oncología.
El principal atractivo de la adquisición es TERN-701, el candidato más avanzado de Terns, un inhibidor oral en investigación actualmente en fase 1/2 para el tratamiento de determinados pacientes con leucemia mieloide crónica.
Este fármaco, que ya cuenta con la designación de medicamento huérfano por parte de la FDA, ha mostrado resultados prometedores en ensayos clínicos, con respuestas moleculares relevantes incluso en pacientes con alta carga de enfermedad y previamente tratados con múltiples terapias.
El consejero delegado de Merck, Robert M. Davis, ha destacado que la operación “refuerza nuestra creciente presencia en hematología con un candidato potencialmente líder en su clase” y contribuye a diversificar su negocio en oncología.
Por su parte, la CEO de Terns, Amy Burroughs, ha subrayado que la transacción permitirá acelerar el desarrollo de TERN-701 gracias a la capacidad y experiencia global de Merck en el desarrollo de tratamientos contra el cáncer.
La operación, aprobada por los Consejos de Administración de ambas compañías, está sujeta a condiciones habituales, incluida la aceptación por parte de los accionistas de Terns y las autorizaciones regulatorias. Se espera que se cierre en el segundo trimestre de 2026 y que tenga un impacto contable aproximado de 5.800 millones de dólares en los resultados de Merck.
