Como destacan, tras completar esta adquisición, y siguiendo las premisas estratégicas anticipadas, la posición financiera del grupo se mantendrá sólida, con una deuda neta resultante limitada al entorno de 0,5 veces el EBITDA anual.
A partir de ahora, la compañía se denominará Vidrala Chile, dando paso a una nueva etapa de futuro basado en su integración en el modelo industrial multinacional del grupo.
A través de la nueva Vidrala Chile, se prestará servicio a una extensa gama de clientes en los segmentos de alimentación y bebidas, muchos de los cuales son globales, estratégicos y particularmente complementarios con la base comercial del grupo Vidrala.
“Queremos reconocer el legado industrial de la familia Toro, fundadora de la compañía, el continuado apoyo de clientes que serán la base del futuro y el trabajo de las personas y el equipo directivo que gestionan la empresa ante condiciones de negocio ciertamente exigentes. Iniciamos hoy una nueva etapa. Nace Vidrala Chile, integrada en un grupo multinacional con una visión firmemente industrial, de largo plazo y centrada en el cliente. Hola Chile, juntos miramos al futuro. Desplegaremos nuestro modelo vidriero, creando valor en el país, impulsando la industria y el vidrio como el material de envase chileno definitivo, al servicio de nuestra razón de ser: nuestros clientes”, ha señalado Raúl Gómez, CEO de Vidrala.
