“Existe una clara incertidumbre en el mercado sobre el resultado y la duración del conflicto“, destacan estos estrategas, y es que Trump no deja de dar una de cal y una de arena al mercado con sus palabras. Primero siembra el optimismo al hablar de una pronta resolución, y al poco lo borra completamente de un plumazo con sus amenazas a Irán.
Para los analistas de Berenberg, “la duración del cierre del estrecho de Ormuz sigue siendo clave”, y de ello dependen los tres escenarios que identifican actualmente para los precios del petróleo. “Está claro que la situación sigue siendo cambiante y sujeta a variaciones significativas”, apuntan desde Berenberg.
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Los expertos de la casa germana apuntan que Trump “ha sugerido recientemente que el conflicto en Irán podría terminar en 2-3 semanas y que no necesariamente necesita un acuerdo con Teherán para poner fin a la guerra”. “El calendario de esta previsión es, en términos generales, coherente con nuestro escenario base, pero si EEUU abandona la región sin resolver el estatus del estrecho de Ormuz, no está nada claro que los flujos energéticos vuelvan rápidamente a los niveles previos“, avisan.
De hecho, creen que “podrían persistir problemas importantes de acceso a través del Estrecho, con riesgo de nuevos conflictos en la región y volatilidad en los mercados energéticos” si la situación no queda totalmente zanjada.
Por eso ahora, tras más de un mes de conflicto y después de los últimos acontecimientos, en Berenberg identifican tres posibles escenarios para el petróleo:
1. Escenario benigno
“En un escenario favorable, el transporte de petróleo se reanudaría en pocas semanas a través del estrecho de Ormuz y se normalizaría con relativa rapidez, con una rápida reducción de los inventarios acumulados en tierra en la región”, dicen estos estrategas.
Creen que “las pérdidas de producción a corto plazo debido a daños en infraestructuras serían limitadas y podrían compensarse parcialmente con una mayor producción de la OPEP en la segunda mitad del año”.
Tal y como apuntan, en este escenario esperan que los precios del Brent “volvieran gradualmente a niveles más acordes con los fundamentales, pudiendo situarse de nuevo en el rango de 60-70 dólares/barril hacia finales de año”.
2. Escenario base: reapertura a mediados del segundo trimestre
El escenario base de los analistas de Berenberg ahora mismo es que el estrecho de Ormuz “se reabra alrededor de mediados del segundo trimestre, con la producción recuperándose en dos o tres meses hasta acercarse a los niveles previos al conflicto”.
“Aunque ha habido algunos daños en infraestructuras energéticas (por ejemplo, en Qatar en la planta de GNL de Ras Laffan y en la instalación Pearl GTL), en general la capacidad de producción en el Golfo Pérsico no se ha visto afectada de forma significativa, lo que debería permitir que las exportaciones de petróleo se normalicen en el tercer trimestre”, dicen.
Por eso confían en que “tras unos precios probablemente elevados hasta que quede claro que la producción se ha normalizado”, el Brent “podría estabilizarse en el rango de 70-85 dólares/barril bajo este escenario, posiblemente hacia finales de 2026″.
En base a este escenario, ven al Brent en torno a 75 dólares/barril en 2027, antes de volver a su hipótesis de largo plazo de 70 dólares/barril en 2028.
No obstante, dejan claro que “hasta que haya visibilidad sobre la reapertura del estrecho, podríamos seguir viendo picos muy significativos en el precio del petróleo en las próximas semanas”.
“Incluso en este escenario, los precios podrían mantenerse por encima de nuestras nuevas estimaciones durante algún tiempo si el mercado incorpora una prima de riesgo elevada ante posibles nuevos ataques a infraestructuras y transporte, así como por una fuerte respuesta de la demanda, con países acumulando reservas estratégicas para protegerse ante futuros shocks geopolíticos”, comentan.
3. Cierre prolongado del estrecho de Ormuz
Por último, comentan, “si el estrecho permaneciera cerrado durante un periodo prolongado (por ejemplo, durante todo el segundo trimestre y más allá) debido a minas o amenazas de ataques con drones, con una gran parte del petróleo que transita por él interrumpido, el mundo afrontaría un fuerte shock en los precios del petróleo“.
Según explican los estrategas de la firma alemana, “una escasez significativa de oferta obligaría a racionar la demanda en aproximadamente el 10% mediante precios más altos, lo que probablemente llevaría el Brent muy por encima de 100 dólares/barril, con posibilidad de picos cercanos o superiores a máximos históricos”, detallan.
“Un escenario así podría llevar los precios del petróleo muy por encima de los niveles actuales y mantenerlos elevados durante un periodo prolongado”, añaden estos analistas, que señalan que esto, además, “implicaría un rendimiento significativamente superior de las acciones energéticas frente al mercado, pero también tendría consecuencias negativas importantes para la economía global y los mercados en general”.
Y es que “aunque las compañías energéticas probablemente lo harían mejor que muchos otros sectores, también podrían verse afectadas por impuestos extraordinarios y límites de precios en algunos mercados”.
