“Apple y la cadena de suministro trabajan bajo presión y las soluciones actuales no son suficientes para resolver por completo los desafíos de ingeniería. Se necesita más tiempo”, ha explicado una fuente cercana a la empresa en declaraciones a Nikkei Asia.
El mercado esperaba que el teléfono plegable se lanzara junto con el iPhone 18 en septiembre de 2026, aunque la compañía podría verse obligada a retrasar su salida a la venta.
Las mismas fuentes aseguran que la firma se pone como plazo este mes y el siguiente para decidir si necesita aplazar el lanzamiento de uno de sus dispositivos más relevantes, y además han añadido que los problemas que atraviesa Apple no están relacionados con la actual escasez de chips.
Danni Hewson, directora de análisis financiero de AJ Bell, destaca la “gran expectación ante el lanzamiento de una versión plegable del icónico teléfono, que promete repetir las excelentes ventas que la compañía estadounidense registró en el primer trimestre de 2026”.
“Los problemas técnicos reportados podrían retrasar la producción, lo que significaría perder la lucrativa ventana de ventas previa a la Navidad y, por consiguiente, retrasar o incluso anular por completo las ventas potenciales”, añade.
