Es la visión de mercado de Agustín Bircher, director de inversiones de Santalucía Asset Management, quien en la publicación de la última ‘Carta Trimestral’ correspondiente al primer trimestre de 2026, considera que lo que más atención requiere son “los efectos de segunda ronda: el encarecimiento de los costes logísticos, los fertilizantes y las materias primas industriales llegará con retardo, y la verdadera incógnita reside en su intensidad y persistencia”.
En este contexto, Bircher subraya que el entorno actual exige prudencia y diversificación en la gestión de carteras, evitando posicionamientos extremos sobre el desenlace del conflicto. “El rango de escenarios es hoy más amplio que a comienzos de año. Lo que sí permanece bajo nuestro control es la calidad de las compañías en las que invertimos. Construimos carteras con vocación de permanencia, apoyadas en empresas que han demostrado resiliencia a lo largo de múltiples ciclos, saliendo reforzadas de ellos”.
De este modo, la firma, y en el segmento de renta variable, ha reducido exposición a semiconductores e incrementado posiciones en software de calidad, diferenciando entre compañías vulnerables a la disrupción de la inteligencia artificial (IA) y aquellas con ventajas competitivas más sólidas.
“Es fundamental distinguir entre las compañías que serán víctimas de la IA y las que la integrarán como motor de crecimiento. Las primeras son desarrolladores verticales de nicho, muchos financiados a través del crédito privado con elevado apalancamiento, que muestran estrés real; las segundas, grandes plataformas de software horizontal con bases de datos irremplazables, que están invirtiendo activamente en incorporar IA a sus productos”.
Además, a su juicio, “el castigo al sector de software ha sido severo e indiscriminado”. Asimismo, afirma que las carteras se “han diversificado hacia sectores con ventajas competitivas tangibles: compañías eléctricas, banca, seguros y grandes energéticas integradas”.
PLAZOS CORTOS EN RENTA FIJA
En renta fija, el cambio de expectativas sobre política monetaria ha generado nuevas oportunidades de inversión, especialmente “en los tramos cortos de la curva, que ofrecen actualmente una atractiva oportunidad en términos de rentabilidad ajustada a riesgo”, señala Bircher.
La estrategia se centra en bonos corporativos de corta duración, deuda pública selectiva y activos de alta calidad capaces de aportar estabilidad en un entorno de mayor volatilidad e inflación.
Esto, en un primer trimestre “marcado por un entorno complejo, con factores difíciles de anticipar y una elevada volatilidad que exige prudencia y disciplina en la toma de decisiones y en el que nuestro deber no es anticipar titulares, sino proteger y hacer crecer el patrimonio que se nos ha confiado con una visión de largo plazo y una gestión rigurosa del riesgo”, señala Carlos Babiano, director general de la firma.
Por ello, Santalucía AM mantiene su enfoque basado en disciplina, gestión activa y diversificación como pilares fundamentales para afrontar un escenario en el que la evolución del conflicto geopolítico seguirá condicionando el comportamiento de los mercados financieros en los próximos meses.
