Jorge Martín ha renacido. Tras pasar un año sufriendo a causa de las lesiones y sometiéndose a diversas operaciones, el madrileño ha regresado a MotoGP por todo lo alto. Pese a no haber conseguido una victoria todavía, el piloto ha vuelto a correr y se ha hecho con el segundo puesto en la clasificación.
El fruto de esta remontada personal se debe en gran medida al apoyo de su familia en los malos momentos y a la confianza de su equipo en él y su vuelta. “Para nosotros, Jorge es una apuesta acertada… siempre hemos creído en él”, asegura Massimo Rivola, jefe de Aprilia.
Por el momento, Martín se ha mostrado muy confiado en su forma de pilotar y ha confesado en varias ocasiones haber perdido el miedo a caerse de la moto a pesar de las consecuencias. Algo que Rivola atribuye a su equipo: “El Martín despreocupado que es hoy es fruto de la actitud de Aprilia, que no lo abandonó en los momentos difíciles”.
Su regreso a la categoría reina no ha sido sencillo, pero tanto su talento natural como la moto han sido dos factores clave en su renacer. “Hay dos factores: uno es el talento natural de Jorge, que le permite sacarle el máximo partido a la moto rápidamente; el otro es que la moto nació con una buena base y es bastante fácil de pilotar a gran velocidad”, concluye el directivo italiano.
