Así lo ha expresado este lunes el consejero delegado de UniCredit, Andrea Orcel, quien ha asegurado que una “verdadera fusión” entre ambos bancos crearía un “líder y referente en el país”.
Además, uniría a dos entidades financieras “altamente complementarias” y aportaría un “valor transfronterizo significativo” y una “capacidad de inversión” para generar valor por importe de 1.100 millones de euros para 2030 y sumar 600 millones de euros a los beneficios netos en 2028.
Orcel ha explicado que su estrategia actual de “impulso” prioriza el crecimiento fuera de sus mercados principales y que la propuesta de UniCredit representa un “nuevo capítulo” que fortalecería a Commerzbank.
Concretamente, se plantea dos posibles escenarios. El primero, donde UniCredit se mantenga por debajo del control total y, el segundo, una situación en la que el banco italiano alcance el control y pueda ofrecer a sus accionistas rentabilidades superiores al coste del capital propio.
Si UniCredit toma el control, Commerzbank se mantendría inicialmente “completamente separado y distinto” hasta 2028, mientras que en un posible escenario de “combinación” posterior tendría lugar un banco totalmente transformado “preparado para el futuro” propiedad de UniCredit.
Hay que recordar que, desde que adquirió una participación del 9% en 2024, UniCredit ha estado considerando una posible oferta por Commerzbank. Por su parte, Commerzbank ha rechazado la oferta de canje presentada por Unicredit para aumentar su participación por encima del 30%, un umbral regulatorio clave si el banco quiere lanzar una oferta pública de adquisición completa.
