Marc Márquez parece haber recuperado poco a poco las sensaciones. Después de tres carreras en las que no obtuvo unos resultados acordes a lo esperado tras ganar su séptimo mundial de MotoGP, el ilerdense se llevó la victoria en la carrera sprint del pasado sábado.
El vigente campeón del mundo ganó la carrera al sprint del GP de España de forma inusual, ya que se cayó al suelo en la curva 13 durante una disputa contra su hermano, Álex Márquez. Debido a ello, Marc decidió entrar a boxes al igual que los pilotos, aunque desde fuera de la pista, evitando hacer la curva.
Una acción por la cual pudo llegar a ser penalizado, pero le sirvió para cambiar de motor de forma rápida y cruzar la línea de meta en primer lugar por delante del resto de pilotos.
“Qué suerte”, fue la frase que espetó hasta en ocho ocasiones el piloto de Ducati una vez finalizó la carrera y se subió al podio. Durante la celebración de la victoria, Márquez repitió dicha frase, tanto al jefe de los italianos, Davide Tardozzi, como a sus ingenieros y a Pecco Bagnaia.
Pese a su éxito en la sprint del sábado, en la que obtuvo 12 puntos, Márquez no tuvo la misma suerte en el GP de España. El piloto español, al igual que su compañero de garaje, no pudo acabar la carrera.
