Pero aunque sus acciones han subido más de un 700% en los últimos doce meses, UBS considera que aún tiene recorrido. Por ello, no solo ha reiterado su recomendación de ‘comprar’ el valor, sino que también ha elevado el precio objetivo hasta los 1.625 dólares por acción desde los 535 dólares por título previos, lo que supone un potencial alcista del 116%.
“A diferencia de periodos anteriores en los que los acuerdos de compra se basaban simplemente en el volumen, estos nuevos acuerdos a largo plazo ‘mejorados’ incorporan ahora duraciones más largas, compromisos de volumen fijos y, lo que es más importante, un marco de precios parcialmente fijo”, han señalado los analistas de la firma.
De hecho, en UBS creen que estos acuerdos a largo plazo, que suelen durar entre tres y cinco años, ofrecen dos ventajas para los proveedores de memorias como Micron. En primer lugar, un perfil de ingresos y ganancias más estable y un ROIC interciclo más elevado. Además, permiten una mayor visibilidad de la demanda de clientes ya comprometida.
“Creemos que el mercado empezará a asignar un múltiplo más ‘normal’ a las acciones y que Micron continuará revalorizándose al alza a medida que surjan más detalles sobre los cambios estructurales que la IA ha impulsado en todo el complejo de memoria”.
Con todo, en UBS han advertido que también existe la posibilidad de que las acciones caigan bruscamente si la demanda de chips de memoria de alto ancho de banda disminuye. Así, en su escenario más pesimista prevé que los títulos de Micron caigan a 250 dólares, un 66% por debajo del cierre del viernes.
