Pasadas las ocho de la mañana de ayer, mientras Pedro Sánchez se vestía con su camisa blanca, traje negro y corbata gris para ir a la audiencia oficial con el Papa, en el Vaticano, un grupo de agentes de la UCO de la Guardia Civil entraban por sorpresa en la sede del PSOE en la calle de Ferraz en Madrid, pasando bajo una enorme pancarta de “no a la guerra”. Leer
