El Mundial, en especial en algunas ciudades como Nueva York, está teniendo un invitado incómodo: el calor. Superando los 30º. El partido entre Francia y Senegal estuvo marcado por las altas temperaturas en Nueva York.
El escenario, el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde la humedad sobrepasó el 64% a la hora del partido, a las 3 de la tarde.
Hidratación, en busca de la sombra y bombas de aire acondicionado en la calle como el único remedio. Hasta el enviado especial de ‘Jugones’, Julio Suárez, tuvo que aplicar este remedio ante el calor extremo.
