El GP de Austria no será una carrera diferente a las anteriores para Aston Martin. Aunque se prevé que en las próximas carreras lleguen poco a poco las mejoras del AMR26 y el nuevo motor de Honda, los japoneses han señalado la principal dificultad que afrontarán en el Red Bull Ring.
Shintaro Orihara, jefe de ingeniería de Honda, ha asegurado que, debido a la altitud del trazado del circuito austriaco, su motor tendrá complicaciones durante la carrera para emplear el modo turbo y refrigerar el monoplaza.
“El Red Bull Ring está en la montaña a una gran altitud. Esto provoca que el turbo tenga que trabajar en condiciones más difíciles que otras carreras”, explica Orihara, pronosticando más problemas para los británicos en un nuevo fin de semana de carrera.
Incluso, el propio Shintaro cree que el hecho de hacer que el motor y el turbo puedan funcionar a la vez será todo un “desafío”. “Que el motor y el turbo funcionen de forma correcta será un desafío todavía mayor en la elevada altura. Será la primera cosa que debemos vigilar cuando empiece el FP1″, añaden desde Honda.
Por último, Orihara ha destacado en qué partes del circuito pueden sufrir más debido a las limitaciones del motor, aunque esperan recurrir a ‘parches’ para poder competir.
“Hay tres rectas significativas que demandan a la unidad de potencia. Es donde podemos ver cierto déficit con otros motores, pero adaptaremos elementos como nuestra gestión de la energía y la manejabilidad para maximizar el paquete que tenemos para el fin de semana”, concluye el jefe de ingeniería de Honda.
