Los dos terremotos de Venezuela sorprendieron a un partido de béisbol que se celebraba en La Guaira. Pero lo peor se lo iban a encontrar al regresar a su hotel, donde se encontraban sus familiares. El edificio se ha venido abajo con los familiares en el interior.
Álvaro Espinoza, miembro del equipo, ha relatado todo: “Sólo podíamos pensar en los familiares. El hotel se había caído y era allí donde estaban los familiares”.
Se alojaban en el Hotel Edwards, uno de los más famosos de la zona. Y ahora allí sólo quedan escombros.
Muertos o desaparecidos, es lo que avanzan los medios venezolanos sobre los familiares de los jugadores del equipo de béisbol.
