Fernando Alonso cuenta con dos mundiales de Fórmula 1 en su palmarés. Pero, sin embargo, podría tener muchos más de no haber sido por el nivel de sus rivales o decisiones internas en sus equipos. Uno de aquellos campeonatos que el asturiano rozó con la punta de sus dedos fue el de 2010.
En aquel año, el piloto español aterrizó en Ferrari como un soplo de aire nuevo en la escudería italiana. Alonso se llevó la victoria en cinco carreras, disputándose el título contra los Red Bull de Sebastian Vettel y Mark Webber. Y, aunque el Mundial estuvo ajustado hasta el último momento, a pesar de la diferencia de nivel entre los coches, este peleó hasta el final.
En el podcast ‘Il Fienile’, Stefano Domenicali, actual jefe de la F1 y exjefe de Ferrari con Fernando, ha rememorado cómo se vivió la pugna por aquel título que el asturiano acabó perdiendo en la última carrera de Abu Dhabi.
“Fernando Alonso llegó a Abu Dabi 2010 luchando por el Mundial porque los Red Bull se echaban de pista como dos gallos en un corral. Ellos tenían coche superior, pero gracias a que no gestionaron bien a los pilotos, nos jugamos el Mundial en la última carrera”, cuenta Domenicali, señalando cómo se gestó el campeonato.
La diferencia de nivel y rendimiento entre Ferrari y la escudería austriaca era destacable, pero la destreza de Fernando y la lucha interna en Red Bull permitieron al veterano tener la oportunidad de llevárselo. “Nosotros no teníamos el mejor coche, pero Fernando había hecho un trabajo verdaderamente extraordinario junto con el equipo”, concluye el directivo del ‘Grand Prix’.
