Pedro Porro celebraba, Cristiano Ronaldo se lamentaba. Es la imagen que acompaña a este texto y que refleja ese duelo entre España y Portugal que se ha llevado la selección de Luis de la Fuente. Como en 2010, también en octavos, cuando David Villa apareció también para echar a Portugal y a Cristiano Ronaldo.
Dijo la estrella lusa en la previa que este sería su último mundial, pero que nada cambiaría para él lo ganara y lo perdió. Y se quedó en octavos.
Mikel Merino le impidió el paso. Otra vez ese mediocentro convertido en delantero. A pase de Ferran Torres. Lo necesitaba el delantero del FC Barcelona, que lo estaba pasando mal en el inicio del campeonato.
Otra portería a cero
Unai Simón volvió a dejar su portería a cero. España, por supuesto, es el único equipo del Mundial que no ha encajado ni un solo gol.
Luis de la Fuente se mostró muy orgulloso de sus chicos: “Era una final anticipada y sufriendo hasta el final. Los jugadores importantes son los que salen del banquillo y nos han dado esa energía”.
“Ha sido magistral la aportación de los jugadores que entran desde el banquillo“, decía el seleccionador.
