El año pasado, Citi revisó al alza su previsión para 2030, pronosticando que el mercado alcance los 1,9 billones de dólares en su escenario base y 4 billones en un escenario alcista, frente a las estimaciones anteriores de 1,6 y 3,7 billones, respectivamente. Por su parte, Standard Chartered proyectó que el mercado ronde los 2 billones de dólares en 2028.
No obstante, junio fue un mes especialmente malo para estos criptoactivos. Según datos de CoinMarketCap, la capitalización del mercado de las ‘stablecoins’ menguó en 7.700 millones de dólares en el sexto mes del año, lo que fue el mayor descenso en términos absolutos desde mayo de 2022 tras el colapso del protocolo Terra-Luna y de prestamistas como Celsius o Genesis.
Si se amplía el foco, el valor total de las ‘stablecoins’ en circulación ha disminuido en aproximadamente 10.000 millones de dólares desde el máximo alcanzado en mayo, según datos de RWA.xyz. Esto supone una caída cercana al 3%, la mayor desde 2023 en términos porcentuales, aunque todavía muy inferior al desplome del 26% registrado en 2022.
Estas caídas han estado protagonizadas por los dos mayores emisores del sector. USDT, la ‘stablecoin’ de Tether, ha reducido su capitalización desde aproximadamente 190.000 millones de dólares en mayo hasta unos 184.000 millones, una caída cercana a 6.000 millones. Por su parte, USDC ha descendido desde su máximo de casi 80.000 millones de dólares alcanzado en marzo de 2026 hasta alrededor de 73.000 millones, perdiendo otros 7.000 millones.
Por si fuera poco, la evolución de las ‘stablecoins’ también tiene implicaciones para el conjunto del mercado de activos digitales. Los principales tokens de esta clase se utilizan como moneda de referencia para negociar criptomonedas y, cada vez más, para realizar pagos y liquidaciones. Por ello, los cambios en su oferta son considerados un indicador muy seguido de la liquidez que entra o sale del ecosistema cripto.
Sin embargo, algunos analistas restan importancia a estas pérdidas. “La reciente disminución de la capitalización de mercado de las stablecoins representa un retroceso relativamente pequeño dentro de lo que consideramos un mercado con un fuerte potencial de crecimiento a largo plazo”, destaca Paul Howard, director sénior de la firma de negociación Wincent.
Según este experto, las fluctuaciones de liquidez a corto plazo son “normales”, y no modifican “nuestra visión de que las ‘stablecoins’ desempeñarán un papel cada vez más importante dentro del ecosistema de los activos digitales”.
