Dieciséis años han pasado. Tiempo, sin duda. Tiempo desde ese 11 de julio de 2010. Desde esa noche de verano, desde ese gol de Andrés Iniesta a Países Bajos que dio a España su, de momento, primera y única estrella. Muchos ni se acordarán; otros, quizá ni hubieran nacido. Ahora, la opción del segundo Mundial está a 90 minutos.
La opción de nuevos recuerdos. De otro día inolvidable. De esa nueva estrella sobre el escudo de la Selección. Sin embargo, el 11 de julio de 2010 siempre será la primera vez y, como suele decirse, la primera vez nunca se olvida.
“El golazo que marcó Iniesta al final. Con la camiseta de Dani Jarque debajo, representando a España”, cuenta un chico desde Barcelona.
Porque fue, como dicen, “muy emblemático”. Con el Waka Waka de Shakira y esas vuvuzelas ensordecedoras en los campos de Sudáfrica, además del polémico Jabulani, el balón del Mundial.
¿Y dónde se vio la final? Hay quien pudo verla en casa con los amigos; otros, sin embargo, no pudieron celebrarlo como bien se merecía un día así: “Yo seguí trabajando después”.
En esta ocasión, lo mismo. “Lo vimos en familia, todos juntos. Tengo la suerte de que, 16 años después, lo veré igual”, cuentan en Valencia.
En ese sentido, el tiempo es lo que es: “Yo era muy pequeña también. Me pilló super chiquitita. Me acuerdo de todo el vecindario, super loco todo”.
“Salieron sillas volando con el gol de Iniesta”, cuentan sobre ese tanto que llegó en el minuto 116 ante Países Bajos.
Dieciséis años han pasado. Los que eran niños antes, ahora son mayores de edad. “Mi hijo era pequeñito, con cinco años. Ahora lo vivirá con 22″, cuentan en Galicia.
Y es que aunque haya quien considera que el tiempo ha pasado “muy rápido”, el destino y el fútbol de España han querido que la Selección esté a un partido de sumar una nueva estrella.
