Carlos Sainz está viviendo un situación muy dura en Williams. El español ha curzado la línea de meta en último lugar después de un Gran Premio de Países Bajos absolutamente desastroso. Todo en el Williams parece funcionar mal y lo peor es el que el futuro no augura una mejora.
Carlos, para colmo, ha terminado la carrera con una sanción de diez segundos por un lance con Albon, su compañero de equipo. Ambos han terminado chocando y saliéndose de la pista aunque la penalización ha caído solo para el ex de Ferrari.
La situación para Carlos es límite en medio de un año en el que el rendimiento del Williams es tremendamente decepcionante. Sainz, en una semana en la que ha confirmado su renovación con la escudería, vive uno de los momentos más complicados de su carrera.
El español ve como equipos como Aston Martin progresan y salen del pozo mientras que Williams no consigue encontrar una solución. Carlos sabe que la situación es difícil pero avisa de que ese sufrimiento podría tener un límite.
“Espero que podamos entender los problemas porque el coche es difícil de pilotar. No somos coche de Q2. Hasta Bakú nos tocará sufrir“, ha asegurado en declaraciones para ‘Dazn’.
