La presentadora de 48 años, que tiene congelados sus óvulos, habla por primera vez de este duro episodio en su vida También relata la depresión que sufrió cuando dejó la televisión, por la que perdió el pelo y la llevó a hacer terapia con psicoanálisis “Trabajando no me pasa, es cuando paro, la vida real me supera”. Ahora se muestra ilusionada por su regreso al medio
