Respecto a los bonos,sus rentabilidades siguen disparadas. El rendimiento del bono a 10 años en EEUU ha superado los 4,794% lo que supone el nivel más alto desde enero de 2025, ante los temores inflacionarios que llegan de Oriente Medio y del petróleo y de los elevados niveles de deuda de los Gobiernos.
Los expertos de Link Gestión han recordado que septiembre es un mes que históricamente suele ser negativo para las bolsas por lo que los inversores seguirán muy atentos a las noticias procedentes de Oriente Medio y, especialmente, a su impacto sobre los precios del petróleo.
Asimismo, han indicado que los rendimientos de los bonos también han subido a nivel mundial, ya que el aumento de los precios del petróleo y el gas natural ha elevado las preocupaciones inflacionarias“, detallan los expertos de Danske Bank.
Respecto a la situación entre EEUU e Irán, este martes han vuelto a cruzar bombardeos tras las hostilidades sostenidas a lo largo del fin de semana. Esto ha provocado subidas de importancia en el petróleo y el barril del West Texas se ha elevado un 5,67%, hasta los 90,65 dólares el barril y el de Brent un 5,17%, hasta los 95,17 dólares.
La directora de investigación de XTB, Kathleen Brooks, ha pronosticado que la reanudación de los bombardeos será “breve”, ya que “aunque el presidente Trump afirmó que continuaría atacando a Irán, las autoridades de Teherán declararon que sus ataques contra las bases aéreas estadounidenses en Jordania serían limitados y contenidos”.
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Además, ha recordado que el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, ha apostado por ganar la guerra mediante sanciones económicas, restando importancia a la posibilidad de un conflicto militar prolongado.
“Estamos a solo dos meses de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, y el presidente Trump no muestra señales de querer reducir la intensidad del conflicto con Irán para ganar votos, a pesar de que la guerra no goza de popularidad entre la opinión pública nacional. Esta situación podría generar volatilidad en las próximas semanas, ante la preocupación de los inversores de que los elevados precios del petróleo se mantengan a largo plazo”, ha indicado.
En líneas generales, cree que mientras el precio del crudo se mantenga por debajo de los 100 dólares por barril y el suministro “sea abundante —como ocurre actualmente—”, la economía “podrá soportar el impacto de un conflicto prolongado entre Irán y Estados Unidos”.
¿SUBIDAS DE TIPOS?
Por otro lado, Brooks ha destacado que “septiembre también será un mes importante para los mercados mundiales de bonos”, ya que “se espera que el Banco de Japón y el BCE suban los tipos de interés en las próximas semanas, mientras aumenta la probabilidad de que la Reserva Federal se sume a ellos”. Esto se eleva tras las palabras del gobernador de la Reserva Federal, Michael Barr, quien afirmó el martes que estaría dispuesto a apoyar una subida de los tipos de interés si la inflación no se modera.
Para Ipek Ozkardeskaya, analista financiera sénior de Swissquote Bank, “las apuestas a favor de un endurecimiento monetario —sean frágiles o no— seguirán presionando al alza los rendimientos del tramo corto de la curva estadounidense, pero deberían tener un impacto más leve en los rendimientos a largo plazo”, lo que “podría fomentar un aplanamiento de la curva, bajo la premisa de que la Fed está controlando la inflación”.
“Así pues, septiembre podría ser un mes decisivo, ya que la próxima reunión de la Fed aclarará si las palabras de Warsh se traducen en acciones”, ha comentado.
Esto ocurrirá “justo después de que el Tesoro de EEUU inicie en septiembre sus operaciones de recompra de bonos a mayor escala”, lo que para Ozkardeskaya “supondrá una prueba interesante para determinar si la intervención del Tesoro puede aliviar significativamente la presión en el tramo largo de la curva, o si los inversores simplemente aprovecharán el alivio resultante para vender aprovechando las subidas, dado que las preocupaciones fiscales, las elevadas emisiones de deuda y los riesgos inflacionistas siguen dominando las perspectivas a largo plazo”.
AGENDA Y OTROS MERCADOS
La agenda de este martes ha incluido la publicación de los índices PMI e ISM del sector manufacturero de agosto, que han sido algo peores de los previsto.
En otros mercados, el euro se ha depreciado un ,27% ($1,1587), y la onza de oro ha caido un 2,45% ($4.371).
La rentabilidad del bono americano a 10 años ha repuntado al 4,792% y el bitcoin se ha dejado un 2,23% ($77.248).
