Clint Eastwood tenía 88 años cuando estrenó ‘Mula‘, una película que utiliza una historia de narcotráfico para hablar de algo bastante más cercano: el paso del tiempo, los errores cometidos y todo aquello que dejamos de lado mientras intentamos construir una vida.
En ella, Eastwood se pone de nuevo delante y detrás de las cámaras para interpretar a Earl Stone, un horticultor que, después de quedarse prácticamente sin dinero y enfrentarse a una familia de la que se ha alejado durante años, acepta un trabajo aparentemente sencillo que consiste en conducir una camioneta de un punto a otro. El problema es que lo que transporta no son flores, sino droga. A partir de ahí comienza una peculiar carrera contrarreloj en la que Earl se convierte en mula para un cartel mexicano mientras intenta mantener en secreto su nueva actividad.
Una mula de carretera
Earl Stone es un hombre mayor que ha dedicado prácticamente toda su vida a su trabajo como horticultor, hasta el punto de descuidar a su propia familia. Cuando su negocio se va a pique y se encuentra sin dinero, acepta una propuesta que parece demasiado buena para ser verdad: conducir hasta distintos lugares siguiendo unas instrucciones muy sencillas. Lo que descubre después es que se ha convertido en transportista de droga para un poderoso cartel.
La peculiaridad de Earl es que nadie sospecha de él. Mientras la policía intenta localizar a los responsables de una importante red de narcotráfico, este anciano que conduce tranquilamente por las carreteras estadounidenses se convierte en una de las piezas más eficaces de la organización. Además, cuanto más dinero gana, más cómodo se siente con el trabajo y más se adentra en un mundo del que cada vez resulta más complicado salir.
Pero ‘Mula’ no está realmente interesada en convertir a Earl en un héroe del crimen. La película utiliza sus viajes para explorar la relación del protagonista con su familia y, especialmente, las consecuencias de haber pasado tantos años poniendo su trabajo por delante de las personas que quería. Mientras gana dinero gracias a la droga, Earl intenta utilizarlo para reparar algunos de los daños que ha causado a lo largo de su vida.
Ahí es donde la película encuentra su equilibrio entre el thriller y el drama. Eastwood interpreta a Earl con una mezcla de descaro, ingenuidad y melancolía que permite que el personaje resulte divertido incluso cuando está metido en situaciones cada vez más peligrosas. Sus conversaciones durante los viajes y su peculiar forma de enfrentarse a los miembros del cartel aportan además un sentido del humor que contrasta con la investigación policial que sigue sus pasos.
Además, Bradley Cooper, Laurence Fishburne, Michael Peña, Dianne Wiest y Andy García completan un reparto lleno de rostros conocidos y hacen lo que pueden en un filme que pertenece sobre todo a Eastwood. A sus 88 años, el cineasta construye una historia sencilla sobre un hombre que comprende demasiado tarde qué es lo que importa de verdad.
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La noticia
Hoy en Netflix una de las últimas películas de Clint Eastwood. Una sorprendente historia sobre familia, viajes por carretera y segundas oportunidades
fue publicada originalmente en
Espinof
por
Belén Prieto
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