La firma estadounidense señala que las encuestas sitúan actualmente al Partido Popular en cabeza, con alrededor del 33% de intención de voto, seguido del PSOE, con el 26%, y Vox, con el 19%. En este escenario, considera que el resultado más probable sería un Gobierno liderado por el PP, aunque previsiblemente necesitaría alcanzar algún tipo de acuerdo con Vox.
“Aunque las elecciones pueden generar cierta volatilidad a corto plazo en la renta variable española, creemos que un Gobierno de centroderecha sería probablemente bien recibido por los mercados a medio plazo“, afirma Jefferies.
La entidad considera que un giro político hacia el centroderecha sería positivo tanto para los mercados como para los bancos españoles, principalmente por una agenda más favorable a las empresas, un mayor apoyo a la inversión privada y la posibilidad de reformar el impuesto a la banca.
MÁS INVERSIÓN PRIVADA Y MÁS DEMANDA DE CRÉDITO
Jefferies recuerda que el PP “ha defendido de forma consistente una agenda política más favorable a las empresas”, incluyendo una menor fiscalidad corporativa y medidas destinadas a estimular la inversión privada.
Un triunfo de PP-Vox tendría “importantes implicaciones para la oferta de vivienda”, según Jefferies
A juicio de la firma, España sigue por detrás de varios países europeos en formación bruta de capital fijo sobre PIB, por lo que un entorno más favorable a la inversión podría impulsar “una mayor actividad empresarial, la creación de empresas y la demanda de crédito”.
Jefferies también cree que la política de vivienda será uno de los grandes ejes de la campaña. Frente a una posición del PSOE más centrada en la protección del inquilino, los controles de alquiler y un mayor papel del Estado, señala que el PP considera que el problema de accesibilidad es fundamentalmente de oferta y apuesta por agilizar permisos, aumentar la disponibilidad de suelo y reforzar los incentivos a la inversión privada en vivienda.
La firma subraya que el resultado electoral podría tener “importantes implicaciones para la oferta de vivienda, la actividad constructora y, en última instancia, el crecimiento del crédito en España”.
EL IMPUESTO A LA BANCA, EN EL CENTRO
Uno de los aspectos que Jefferies identifica como más relevantes para el sector financiero es el futuro del impuesto especial a la banca. La firma recuerda que el gravamen está actualmente previsto hasta 2027 y que cualquier Gobierno que esté entonces en el poder tendría que renovarlo o sustituirlo activamente. Aunque Jefferies considera improbable una eliminación completa, sí ve margen para cambios bajo una Administración más favorable al mercado.
Uno de los aspectos más relevantes para el sector financiero es el futuro del impuesto especial a la banca
“Aunque una abolición completa del impuesto parece poco probable en nuestra opinión, creemos que existe un argumento cada vez más sólido para revisar su estructura y alcance bajo una Administración más favorable al mercado”, señala el informe.
La firma cree que este escenario sería especialmente positivo para las entidades de mayor tamaño. Pone como ejemplo a CaixaBank, que, según sus cálculos, soporta un coste equivalente a aproximadamente el 10% de sus beneficios anuales por este impuesto. De hecho, el gráfico incluido en la primera página del informe muestra que CaixaBank es la entidad más penalizada por el formato actual del gravamen, por delante de Sabadell, Unicaja, BBVA, Santander y Bankinter.
CAIXABANK Y LA PARTICIPACIÓN DEL ESTADO
Jefferies identifica además otro posible catalizador específico para CaixaBank: la participación del Estado. La firma recuerda que el Estado español conserva alrededor de un 18% de CaixaBank, heredado del rescate de Bankia, y considera que un futuro Gobierno podría mostrarse más dispuesto a acelerar la venta de esa participación ahora que la inversión se acerca al punto de equilibrio.
Según Jefferies, esta posibilidad podría ganar fuerza si un nuevo Ejecutivo busca recursos fiscales adicionales para financiar un mayor gasto en defensa.
VIVIENDA E INMIGRACIÓN, DOS CLAVES DE LA CAMPAÑA
Más allá de la fiscalidad y la regulación bancaria, Jefferies cree que vivienda e inmigración dominarán buena parte de la campaña electoral.
En inmigración, la firma recuerda que las políticas relativamente abiertas de España han sido “un factor clave del crecimiento de la población, la creación de empleo y, en última instancia, del fuerte comportamiento económico del país en los últimos años”.
Jefferies señala que el PP apuesta por endurecer el control de la inmigración irregular y reforzar las fronteras, aunque sigue apoyando ampliamente la inmigración legal para cubrir escasez de mano de obra. Vox, en cambio, defiende una política “significativamente más restrictiva”, con un enfoque selectivo basado en cualificaciones y medidas más duras contra la inmigración irregular.
