Elon Musk se desentiende del retroceso militar que ha sufrido Ucrania, provocando que Rusia pueda atacarles de improviso, y pone la responsabilidad de la maniobra sobre el Gobierno de EE.UU. Mientras tanto, Kaja Kallas defiende los ataques ucranianos a refinerías rusas pese al giro estadounidense.
