Así, el fabricante de automóviles ahora espera unos beneficios ajustados antes de intereses e impuestos de entre 14.500 y 15.500 millones de dólares, o beneficios ajustados por acción entre 12.75 y 13.75 dólares, y un flujo de caja libre ajustado en automóviles entre 11.500 y 12.500 millones de dólares.
Esto se compara con su guía de julio, que incluía un EBIT ajustado entre 14.000 y 16.000 millones, o un BPA ajustado de 12.000 a 14 dólares, y un flujo de caja libre ajustado en automóviles de 9.500 a 11.500 millones de dólares.
En cuanto a las cifras, General Motors ha obtenido un beneficio neto de 3.335 millones de dólares en el tercer trimestre del año, por encima de los 1.327 millones de dólares del mismo periodo del ejercicio anterior. El BPA se ha situado en 3,70 dólares por acción, batiendo los 3,63 dólares estimados por el consenso.
Los ingresos, por su parte, han alcanzado los 50.015 millones de dólares desde los 48.591 millones de dólares registrados entre julio y septiembre de 2025, mejorando los 48.700 millones de dólares esperados por los analistas.
El fabricante de automóviles también ha anunciado una nueva recompra de acciones multianual por valor de 20.000 millones de dólares después de completar el programa de 6.000 millones de dólares anunciado el pasado mes de enero.
Además, General Motors anticipa que los costes de inflación de las materias primas estén en torno a los 2.000 millones de dólares, incluyendo mayores costes para la logística y la memoria dinámica de acceso aleatorio, o DRAM. Del mismo modo, proyecta que los costes brutos arancelarios estén en el límite inferior de su rango esperado de 2.500 a 3.500 millones de dólares.
“General Motors está rindiendo bien y estamos trabajando duro para mantener nuestro impulso a pesar de las crecientes presiones inflacionarias mediante inversiones estratégicas en nuevos productos y servicios, y mediante una mejora en la calidad y eficiencia operativa”, ha dicho Mary Barra, CEO de la compañía.
