“La industria de la zona euro mantiene una perspectiva positiva a pesar de unos datos de producción más débiles, pero el sector servicios ha experimentado una demanda floja al comienzo del cuarto trimestre”, comentan los expertos de ING, que detallan que “con los precios de la energía aún en aumento, las expectativas sobre los precios de venta han vuelto a repuntar” en el décimo mes del año.
En el sector manufacturero, la producción se ha contraído en los últimos meses, pero las encuestas ofrecen una perspectiva mucho más optimista. Y es que el sentimiento industrial ha mejorado en octubre.
Concretamente, las empresas apuntan a un aumento en la producción reciente, una mejora en los nuevos pedidos y una mayor disposición a contratar personal en comparación con el mes anterior. “La incógnita es cuándo se traducirá este mayor optimismo en cifras de producción más sólidas, especialmente dado que los elevados precios de la energía siguen lastrando a los sectores con un alto consumo energético”, dicen en ING.
Por su parte, el sector servicios ha mostrado un tono más pesimista, “aunque sin llegar a ser alarmante”, dicen los analistas del banco holandés.
“La economía de la zona euro parece seguir avanzando a un ritmo aceptable”, añaden, y es que si bien las empresas de servicios se han mostrado más pesimistas respecto a la demanda en octubre, también han expresado un ligero mayor optimismo de cara a los próximos meses.
En cuanto a los consumidores, han mostrado una mayor preocupación, especialmente en lo que respecta a sus finanzas personales, y parecen ser cada vez más reticentes a realizar grandes compras. “La reciente inflación elevada y el entorno económico general siguen siendo los principales factores que explican esta cautela de los consumidores”, explican en ING.
Para estos expertos, un aspecto relevante para el Banco Central Europeo (BCE) es que tanto la industria como el sector servicios prevén mayores incrementos de precios en los próximos meses. “Esto resulta especialmente notable en el caso de los bienes, que, si bien representan una proporción menor de la cesta de inflación total en comparación con los servicios, siguen siendo un factor a tener en cuenta”.
“Por supuesto, no existe una necesidad inmediata de subir los tipos de interés, pero el BCE permanecerá muy atento para evaluar hasta qué punto terminarán materializándose los efectos de segunda ronda“, concluyen.
