No obstante, Mester ha matizado que todavía falta mucho para que el banco central estadounidense celebre su reunión de septiembre, que tendrá lugar los días 19 y 20, y hasta entonces, se conocerán más datos económicos relevantes, entre ellos la inflación.
En este sentido, ha señalado que “se trata también de sopesar dos riesgos. No queremos endurecer demasiado la política monetaria y causar daños innecesarios a la economía. Pero tampoco queremos quedarnos cortos. La historia nos ha enseñado que el coste de volver a la estabilidad de precios es aún mayor si ajustamos muy poco”.
“El coste de una política monetaria insuficiente en este momento sigue siendo mayor que el coste de una política monetaria excesiva. Si terminamos subiendo demasiado los tipos de interés y la economía pierde más impulso de lo necesario, podemos bajarlos. En el otro caso, si la inflación aumenta demasiado, la lucha se vuelve mucho más difícil. Entonces tendríamos que terminar subiendo aún más los tipos de interés. Eso sería mucho más costoso”, ha explicado.
Respecto a la inflación, Mester ha indicado que todavía sigue siendo demasiado alta y que aún les queda mucho por hacer para devolverla al objetivo del 2% de manera sostenida.
En cuanto a la economía, la banquera central espera que el crecimiento se desacelere por debajo de la tendencia, pero que desde la Fed no quieren empujarla a una recesión.
“También tenemos el mandato del pleno empleo. Sólo queremos que nuestra política monetaria frene suficientemente la demanda”, ha añadido.
En cuanto a un posible recorte de tipos, Mester ha sido clara al subrayar que no espera que lo hagan a principios del año que viene.
“Está claro que no seguiremos subiendo los tipos de interés hasta que la inflación haya caído al 2%. Tampoco esperaremos para bajarlos hasta que la inflación alcance el 2%. Tenemos que estar mirando hacia adelante. Pero actualmente no espero que recortemos los tipos de interés a principios del próximo año. Más bien, creo que debemos mantener una postura suficientemente restrictiva durante bastante tiempo para sentirnos seguros de que la inflación volverá a bajar al 2%”, ha concluido.
