Estos movimientos se producen tras una semana de destacadas subidas para los selectivos estadounidenses, la mejor desde julio. En el caso del Dow Jones y del tecnológico Nasdaq, estas referencias subieron un 1,4% y un 3,3%, respectivamente. Por su parte, el S&P 500 se anotó un repunte del 2,5% en la última semana de agosto, lo que le permitió cerrar su mejor semana desde el pasado mes de junio.
Todo ello después de que el mercado volviese a recibir indicios de que la primera economía del mundo está ralentizándose, pero también de cierta relajación de las presiones sobre los precios. Una de las referencias macroeconómicas más importantes, el informe de empleo, mostró que se crearon 187.000 puestos de trabajo en agosto, aunque la tasa de desempleo subió hasta el 3,8%. Por otro lado, el deflactor PCE de consumo privado de julio, uno de los indicadores preferidos de la Reserva Federal (Fed), mostró un aumento moderado en tasa general y subyacente.
Estas y otras referencias han aumentado la creencia de los inversores de que la Fed podría realizar una pausa en septiembre. Según datos de la herramienta FedWatch de CME, el consenso da un 90% de probabilidad a que el banco central estadounidense deje los tipos donde están en el cónclave que celebrarán los próximos días 19 y 20. No obstante, los inversores creen que hay alrededor de un 40% de probabilidades de que la Fed suba los tipos una vez más en lo que resta de año.
Por lo demás, la jornada no presenta referencias macroeconómicas de gran calado, aunque sí se publicarán el índice Redbook y los pedidos a fábrica del mes de julio. Habrá que esperar a mañana para conocer el PMI servicios y compuesto de EEUU, así como el Libro Beige de la Reserva Federal.
¿OPTIMISMO EN SEPTIEMBRE?
Históricamente, septiembre ha sido un mes especialmente flojo para la renta variable. No obstante, los últimos datos conocidos y los que quedan por conocer, como el dato de inflación de agosto que se publicará el próximo martes, han insuflado de un inusitado optimismo a los inversores por la posibilidad de que se produzca un repunte en el corto plazo.
“Los inversores se sienten más optimistas porque volvemos a estar en modo ascendente y con tendencia al alza. Al menos a corto plazo, creo que los mercados de renta variable estadounidenses podrían seguir subiendo incluso ante un mes relativamente complicado”, ha señalado Sam Stovall, estratega jefe de inversiones de CFRA, en una entrevista concedida a ‘CNBC’.
Por su parte, Javier Molina, analista sénior de mercados de eToro, cree que el S&P 500 ha dado señales técnicas para pensar seriamente en este rebote. “Desde un punto de vista técnico, y tras el rebote desde zonas de control delimitados por los 4.350 puntos, el objetivo inicial de los 4.520-4.540 alcanzado al cierre de la semana es ahora la zona de resistencia a superar para pensar en cotas de máximos delimitados por los 4.600 puntos”, explica.
“Superar esa referencia volvería a situarnos en subida libre. Sin embargo, si los 4.540 no se superan, nos dirigiremos hacia los soportes en los 4.490 primero, los 4.445 después y 4.400 como referencias a vigilar”, advierte.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el euro pierde fuelle ante el dólar (-0,46%, $1,0745). El petróleo también cae alrededor de un 0,6%: el Brent se sitúa en 88,3 dólares y el West Texas, en 85,2.
El oro cede un 0,5% ($1.956) y la plata, un 2,7% ($23,90).
El bitcoin (BTC) y el ethereum (ETH) siguen sin levantar cabeza y se sitúan alrededor de los 25.700 y 1.630 dólares, respectivamente.
El rendimiento del bono estadounidense a 10 años sube al 4,22%.

